UEFA, Concacaf y Asia se levantan contra la FIFA y frenan el plan de Infantino
El intento de la FIFA por incorporar capital privado a sus principales competiciones generó una alianza poco habitual entre las grandes confederaciones. Europa, Norteamérica, Centroamérica, el Caribe y Asia expresaron su rechazo a FIFA Forward Enterprise, el proyecto impulsado por Gianni Infantino para transformar la administración comercial de la Copa del Mundo.
La inconformidad no surgió solamente por la entrada de inversionistas. Las organizaciones también denunciaron que no fueron consultadas oportunamente, que recibieron un plazo demasiado corto para analizar la propuesta y que no existía una aprobación previa de los órganos internos de la FIFA. Concacaf calificó el procedimiento como contrario a los principios de transparencia y buena gobernanza.
La tensión alcanzó su punto más alto cuando, según Reuters, las 55 asociaciones integrantes de la UEFA aprobaron boicotear las competiciones de la FIFA. La Confederación Asiática advirtió que la sola posibilidad de discutir un boicot mundialista mostraba la gravedad de la crisis y pidió proteger la Copa del Mundo frente a decisiones tomadas sin suficiente consenso.
La presión internacional habría terminado por sepultar temporalmente el proyecto. Aunque la FIFA defendió que no pretendía vender el futbol y que conservaría el control mayoritario, el rechazo de confederaciones y asociaciones debilitó la propuesta. La disputa dejó expuestas las diferencias sobre el futuro comercial y político del deporte más seguido del planeta.

