Dr. David De Rungs: el cirujano que busca que sus pacientes vuelvan a sentirse ellos mismos
Hay cambios que se reflejan en el rostro y otros que van mucho más allá del espejo.
Para el Dr. David De Rungs, una cirugía plástica no termina cuando el paciente sale del quirófano. El verdadero impacto puede comenzar cuando vuelve a mirarse al espejo y recupera algo que quizá había dejado de sentir: confianza.
Una de sus pacientes, quien se sometió a un procedimiento a los 57 años, lo expresó de una manera contundente: hoy se siente nueva. Incluso cuenta que sus conocidos comenzaron a decirle que aparentaba menos edad.
Pero lo que más destaca de su experiencia no es solamente el cambio físico. Habla de cómo volvió a sentirse cómoda frente al espejo y de cómo el procedimiento transformó también su autoestima.
Esta experiencia coincide con algo que aparece constantemente en los testimonios de pacientes del Dr. De Rungs: resultados naturales, armónicos y una atención cercana desde la primera consulta hasta el seguimiento posterior.
Su filosofía parte de una idea sencilla, pero poderosa: cada paciente tiene un rostro, una historia y una expectativa diferente.
Por eso, el objetivo no es crear rostros idénticos ni perseguir una belleza artificial.
Es encontrar la mejor versión de cada persona respetando aquello que la hace única.
Porque una cirugía puede cambiar un rostro.
Pero cuando está bien planeada, también puede cambiar la manera en la que una persona vuelve a verse a sí misma.

