Dr. David De Rungs lleva su visión de la cirugía plástica al debate internacional de Dermacosmética 2026
La relación entre los tratamientos inyectables y la cirugía plástica fue uno de los temas centrales de Dermacosmética 2026, congreso celebrado en el Centro Banamex de la Ciudad de México que reúne a profesionales de la medicina estética y funcional. En este escenario, el Dr. David De Rungs participó como ponente en el panel Face Wars: Inyectables vs. Cirugía, un espacio dedicado a explorar distintas perspectivas sobre el rejuvenecimiento facial.
Su intervención llevó por título El cirujano plástico que NO inyecta y SOLO opera, una ponencia que puso sobre la mesa una postura específica dentro de la conversación contemporánea sobre estética facial: el papel de la cirugía como alternativa para abordar determinados cambios del rostro y la importancia de elegir el procedimiento de acuerdo con las necesidades de cada paciente.
La participación del especialista formó parte de un programa que también incluyó exposiciones sobre los materiales utilizados en procedimientos inyectables, el papel de los cirujanos que combinan distintas técnicas y las posibilidades del rejuvenecimiento facial. La jornada culminó con una mesa de debate dedicada a una pregunta clave para la práctica clínica: ¿cuándo conviene inyectar, cuándo operar y cuándo considerar una combinación?
Para De Rungs, cuya práctica se desarrolla en los campos de la cirugía plástica, estética y reconstructiva, este tipo de encuentros representa una oportunidad para compartir perspectivas profesionales y participar en conversaciones que permiten analizar las distintas herramientas disponibles en la medicina estética. Su enfoque editorial y profesional también ha puesto énfasis en la valoración individualizada, la armonía facial y la importancia de definir objetivos realistas antes de una intervención.
La presencia del Dr. David De Rungs en Dermacosmética 2026 sitúa su trabajo dentro de una discusión relevante para la especialidad: comprender que los procedimientos estéticos no son intercambiables y que la elección entre alternativas debe partir de una valoración médica. Más allá de enfrentar técnicas, el debate invita a reconocer el criterio clínico, la preparación y las necesidades particulares de cada paciente como elementos centrales de cualquier decisión.

