Una malla temporal ayuda a reducir hematomas tras Deep Plane Facelift, explica Dr. De Rungs
La recuperación de un procedimiento de rejuvenecimiento facial comienza desde el momento en que termina la cirugía. Además de la técnica empleada durante la intervención, existen herramientas que buscan disminuir el riesgo de complicaciones durante el postoperatorio.
Una de ellas es la colocación de una malla temporal de soporte al finalizar un Deep Plane Facelift, una técnica que permanece aproximadamente 48 horas y que no es visible para el paciente. El Dr. David De Rungs, cirujano plástico, explica que este recurso tiene como objetivo mantener los tejidos en una posición estable durante las primeras horas posteriores a la cirugía, un periodo considerado clave para la recuperación.
"Durante ese tiempo buscamos reducir el espacio donde podrían acumularse sangre o líquidos. Esto ayuda a disminuir el riesgo de hematomas y seromas, además de favorecer que la piel se adapte de manera uniforme a su nueva posición", señala el especialista.
Mejorar la definición de contorno facial
De acuerdo con el médico, la malla también contribuye a mantener una mejor definición de los contornos faciales mientras ocurre el proceso inicial de cicatrización. Aunque su uso depende de la valoración de cada paciente y de la técnica empleada por el cirujano, el Dr. David De Rungs enfatiza que este tipo de medidas forman parte de una estrategia integral enfocada en mejorar la seguridad del procedimiento.
"Ninguna herramienta elimina por completo la posibilidad de una complicación, pero sí existen recursos que ayudan a disminuir riesgos y favorecen una recuperación más controlada", afirma. El especialista destaca que el Deep Plane Facelift ha evolucionado al reposicionar las estructuras profundas del rostro en lugar de únicamente tensar la piel.
David De Rungs cuida cada detalle
Sin embargo, subraya que el éxito de la cirugía no depende exclusivamente de la técnica, sino también de las decisiones que se toman durante el postoperatorio inmediato. Para el Dr. David De Rungs, la cirugía facial moderna se distingue por cuidar cada detalle.
"Muchas de las acciones que más influyen en el resultado final son precisamente las que el paciente no ve, pero que hacen una diferencia importante en su recuperación y en la calidad del resultado estético", concluye.

