Vecinos de Querétaro protestan por planta de Gas Rosa cerca de viviendas
Protesta en Querétaro por construcción de planta de Gas Rosa
Pobladores del fraccionamiento Santiago, en la ciudad de Querétaro, marcharon y bloquearon uno de los carriles laterales de Paseo Cinco de Febrero la mañana de este jueves en protesta contra la construcción de una planta de la empresa Gas Rosa cerca de sus viviendas. Los manifestantes exigen que se detenga la obra y expresan su preocupación por los riesgos asociados con la instalación.
Los vecinos denunciaron que la construcción de la planta fue autorizada sin consultar previamente a la comunidad, un requisito que, según ellos, debía cumplirse antes de otorgar el permiso. "De acuerdo con la ley, antes de autorizar la construcción tenían que haber consultado y recibido el aval de la ciudadanía, lo cual no se hizo", señaló uno de los residentes durante la protesta.
Riesgos de explosión por cercanía a cables de alta tensión
María Eugenia Luján, representante de los colonos, expresó que la planta se está construyendo en un predio cercano a cables de alta tensión y una red de gaseoductos subterráneos. "Esto aumenta significativamente el riesgo de una explosión", agregó Luján, quien también destacó la instalación de dos tanques con capacidad para almacenar 5 mil litros de gas, lo que eleva aún más las preocupaciones de seguridad.
La representante de los colonos señaló que los habitantes del fraccionamiento obtuvieron un amparo judicial que ordenó la suspensión de la construcción de la planta. Sin embargo, aseguró que los propietarios de Gas Rosa han hecho caso omiso de la orden judicial y continúan con las obras, lo que motivó la protesta y bloqueo de la circulación.
Por su parte, representantes de la empresa Gas Rosa aseguraron que la construcción de la planta no representa un riesgo para los habitantes del fraccionamiento. En un comunicado, la empresa afirmó que ha cumplido con todos los requisitos legales establecidos para la instalación de la planta y que se están tomando las medidas necesarias para garantizar la seguridad de la comunidad.
La protesta y el bloqueo de la circulación reflejan la creciente tensión entre los vecinos y la empresa, que sigue adelante con la construcción a pesar de las objeciones y el amparo judicial. Los pobladores han dejado claro que continuarán luchando para evitar la operación de la planta, buscando que se respeten sus derechos y preocupaciones de seguridad.


