Dr. David De Rungs destaca la evolución de la rinoplastia como procedimiento funcional y personalizado
El especialista explica que la cirugía nasal moderna no solo busca un cambio estético, sino restaurar la anatomía y mejorar la función respiratoria mediante técnicas de alta precisión
La rinoplastia ha dejado de ser únicamente un procedimiento estético para convertirse en una intervención integral que combina funcionalidad, precisión quirúrgica y resultados personalizados, de acuerdo con el Dr. David De Rungs, especialista en cirugía nasal.
El doctor De Rungs señaló que el objetivo principal de la rinoplastia moderna es restaurar tanto la anatomía como la función de la nariz, permitiendo mejorar la respiración y atender problemas como obstrucción nasal, ronquidos o infecciones recurrentes, además de lograr una armonía facial natural.
Explicó que, si bien históricamente la cirugía nasal se realizaba mediante técnicas abiertas o cerradas tradicionales, en los últimos años se han incorporado métodos más avanzados, como la rinoplastía de alta precisión. Esta técnica integra tecnología como la radiofrecuencia para remodelar huesos y cartílagos con mayor control y menor impacto en los tejidos.
"El diseño de la nariz debe ser específico para cada persona, adaptándose a sus características faciales únicas", afirmó el Dr. De Rungs, al destacar que la personalización es un elemento clave para obtener resultados naturales y funcionales. Según el especialista, el enfoque actual evita aplicar un mismo estilo a todos los pacientes y prioriza la armonía con el rostro de cada individuo.
En cuanto al proceso de recuperación, el doctor explicó que las técnicas de alta precisión permiten reducir inflamación, moretones y molestias posteriores a la cirugía. Detalló que el reposo suele ser de alrededor de siete días y que, en un lapso aproximado de dos semanas, los pacientes pueden retomar sus actividades cotidianas, siempre con ciertas precauciones.
El Dr. De Rungs también señaló que, contrario a la percepción común, la rinoplastia no es un procedimiento doloroso, aunque sí puede generar molestias asociadas al proceso inflamatorio normal, las cuales se controlan con cuidados básicos y seguimiento médico.
Finalmente, subrayó la importancia de una valoración previa exhaustiva, que incluya estudios estéticos y funcionales, así como análisis de imagen, con el fin de diseñar un plan quirúrgico individualizado. El especialista enfatizó que la decisión de someterse a una rinoplastia debe responder a necesidades personales y de salud, con el objetivo de mejorar la calidad de vida y la confianza del paciente.


